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Filtro Deshidratador

¿Qué es un filtro deshidratador?

Los filtros deshidratadores son componentes esenciales para el correcto funcionamiento de un sistema de refrigeración. Su finalidad es limpiar el sistema de climatización de todo tipo de impurezas y signos de humedad que puedan contaminar otros componentes de vital importancia para el sistema, como el tubo capilar, las válvulas de expansión o incluso los compresores. Sin un filtro deshidratador eficiente, un sistema HVAC puede estropearse fácilmente, ya que las pequeñas partículas de suciedad u otros tipos de residuos sólidos que se encuentran en el aire pueden ser una fuente constante de contaminación para el sistema de refrigeración.

Como su nombre indica, los filtros deshidratadores son componentes que cumplen una doble función: actúan como dispositivo de filtrado y como dispositivo de secado. Por un lado, el filtro se encarga de bloquear la entrada de partículas invasoras en el sistema, y también de eliminarlas en caso de que consigan pasar. Por otro lado, el dispositivo de secado incluido dentro de un filtro deshidratador es la pieza del equipo que garantiza un nivel adecuado de humedad dentro del sistema en todo momento, eliminando el exceso de humedad del refrigerante. Esta función es de vital importancia, ya que un exceso de humedad puede tener efectos perjudiciales irreversibles para el sistema. Los altos niveles de humedad no sólo pueden provocar bloqueos en el sistema debido a la congelación del refrigerante, sino que también pueden desencadenar la formación de ácidos y lodos una vez que entran en contacto con el aceite refrigerante del sistema. Los filtros deshidratadores son, por tanto, imprescindibles para el correcto funcionamiento de cualquier sistema de climatización.

¿Cómo funciona un filtro deshidratador?

El funcionamiento de un filtro deshidratador se basa en dos funcionalidades principales: eliminar la humedad del sistema de climatización y bloquear la entrada de partículas extrañas contaminantes.

También denominado colador, el dispositivo filtrante contenido en un filtro deshidratador tiene por objeto evitar la posible contaminación derivada de la entrada de partículas de suciedad u otras sustancias sólidas en el sistema. En este sentido, el trabajo del filtro es capturar cualquier tipo de sustancias extrañas invasivas y evitar que ciclen y circulen dentro del sistema, y que puedan dañar componentes esenciales como los compresores o las válvulas.

El secador, por su parte, también se conoce como deshidratador o recibidor, ya que se encarga de eliminar la humedad del sistema. El material que se encuentra en los secadores se conoce como desecante; una sustancia higroscópica que induce la sequedad a su alrededor debido a un proceso químico llamado desecación. Gracias a este material se puede eliminar el exceso de humedad del sistema, algo que puede provocar reacciones químicas perjudiciales en su interior, como la congelación de los fluidos refrigerantes hasta un estado sólido o la composición de ácidos y limos derivados de la combinación de humedad, fluido refrigerante y aceite.

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¿Cuántos tipos de filtros deshidratadores existen?

Los filtros deshidratadores pueden ser de tres tipos diferentes:

    • Filtros deshidratadores con desecante suelto: Estos filtros están rellenos de pequeñas esferas de desecante y mallas filtrantes para la retención de partículas sólidas, y su uso se limita normalmente a aplicaciones de refrigeración doméstica.
    • Filtros deshidratadores de núcleo moldeado: Estos filtros constan de un bloque con desecante unificado. Su uso abarca desde aplicaciones comerciales en presentaciones herméticas hasta grandes aplicaciones en las que se aplican núcleos intercambiables, lo que facilita el mantenimiento de las unidades.

filtros deshidratadores desecantes compactados: En este tipo de filtro, el desecante está compuesto por esferas y, a diferencia de los filtros con desecante suelto, se compacta mediante un muelle. Las partículas sólidas se filtran mediante almohadillas de fibra de vidrio colocadas a la entrada y/o salida del desecante. Su aplicación está indicada en filtros herméticos para aplicaciones comerciales.

En términos de retención de partículas sólidas, los filtros deshidratadores se clasifican por su capacidad de filtración, que suele estar comprendida entre 20 y 40 micras, es decir, 20 ó 40 milésimas de milímetro, y cuanto menor es el número, mayor es la capacidad de retención de partículas.

En la actualidad se utilizan básicamente dos tipos de desecantes:

    • Tamiz molecular. Este desecante cristalino tiene una excelente capacidad de retención de la humedad. Debido a su estructura, consigue absorber las moléculas de agua al tiempo que permite el paso de moléculas más grandes, como es el caso del refrigerante y el aceite.
    • Alúmina activada. Aunque tiene una buena capacidad de retención de la humedad, es inferior a un tamiz molecular. La alúmina activada se utiliza en los filtros deshidratadores como agente neutralizador de ácidos, una función que el tamiz molecular es incapaz de realizar.

Los filtros deshidratadores suelen incorporar una mezcla de los dos desecantes para proporcionar una acción combinada de retención de humedad y neutralización de ácidos. Los tamices moleculares siempre están presentes en mayor proporción que la alúmina activada, porque además de que la retención de la humedad es prioritaria en un filtro, un exceso de alúmina activada puede provocar un deterioro de los aditivos del aceite.